Desde 2018, nuestro festival se ha enfocado en crear un punto de encuentro único entre dibujantes de diferentes trayectorias de México y del mundo. Es un momento de intercambio que incluye a través de diferentes actividades al público general y a personas interesadas en conectar con el dibujo naif, contemporáneo, urbano, surrealista y tropicalizado. A través del festival –y de nuestra programación en general– hemos tenido la fortuna de ver en estos 7 años a decenas de proyectos iniciar, emerger y transformar su rol en una escena tan rica y compleja como la nuestra.
A la par, ser parte del festival ha permitido a personas de diferentes países conocer México desde una perspectiva única y familiar a la vez. Además de poder convivir presencialmente con personas con quienes se han relacionado a través de las redes sociales, nuestro país cuenta con una industria gráfica con una oferta como pocas ciudades, permitiéndoles producir mercancía en diferentes formatos a un precio increíblemente accesible; ahorrándoles el tener que importar sus productos, para un viaje más barato, cómodo y seguro.