Marta Palau El vuelo de Quetzalcoatlus
En el año 2003 y en el marco del centenario del inmueble que hoy alberga al Museo Universitario del Chopo, se llevó a cabo la exposición Zoologías Fantásticas, a cargo de la curadora Martha Papadimitriou quien invitó a participar a las artistas Helen Escobedo, Yolanda Andrade, Rocío Maldonado, Ofelia Márquez, Flor Minor, Mirna Manrique y Marta Palau. El detonador fue evocar el proyecto museológico anterior, es decir, el Museo Nacional de Historia Natural.
Para atender la invitación, la artista Marta Palau (Albesa, España, 1934 – Ciudad de México, 2022) recreó un animal volador cuyo fósil había sido encontrado por Douglas A. Lawson en 1971 en el Parque Nacional Big Bend en Texas y que recibió el nombre de “Quetzalcoatlus”. Palau, siempre atraída por las mitologías y los rituales, realizó una especie de reptil volador con los materiales que caracterizan su obra: ramas, carrizos, amate, entre otros. La pieza —de cerca de 10 metros de longitud— fue integrada al acervo artístico del Museo Universitario del Chopo y, desde aquel momento, permaneció en un quieto resguardo. Este año, como parte del programa conmemorativo por los 50 años del Museo, la pieza fue abierta, desplegada y diagnosticada en términos de conservación.
Precisamente para atender su estado material y permanencia en el tiempo, en concordancia con su valor histórico y artístico, convocamos a Pictórica taller para emprender un proceso público de conservación. Así, del 09 de octubre al 17 de noviembre, los visitantes pudieron acercarse y presenciar los trabajos de limpieza, estabilización estructural, reintegración formal y cromática de sus elementos, así como otros tratamientos de conservación. Dichos procesos suelen llevarse a cabo en laboratorios y talleres cerrados al público por lo que, atendiendo la vocación experimental del Museo Universitario del Chopo de explorar otros modos de articulación con sus visitantes y comunidades, abrimos estas tareas para socializar el quehacer profesional de la restauración aplicado a una obra de nuestro acervo artístico.
Una vez concluidos los procesos de cuidado de esta obra que forma parte del Patrimonio Universitario, vuelve a ser montada, después de 22 años, para celebrar su vuelo simbólico.
Curaduría: Israel García y Sol Henar
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