La narración de lo propio
Este programa expositivo articula tres propuestas que, desde distintas prácticas artísticas y de investigación, abordan temas de particular relevancia para la reflexión contemporánea en torno a la identidad, la memoria y los procesos de transmisión cultural. En conjunto, las exposiciones plantean un recorrido que vincula la experiencia íntima y colectiva, el desplazamiento simbólico y geográfico, así como los mecanismos mediante los cuales se construye, reproduce y preserva el conocimiento visual.
Cinco artistas desde diferentes caminos configuran un discurso que entrelaza las palabras y las imágenes como un ejercicio que habla de lo propio, pero… ¿qué es lo propio?
Acaso son las formas visibles que regresan de la memoria como un álbum de recuerdos entrecortados por la bruma del tiempo, o la esquiva llegada de un barco que desliza su marcha en la sombra (casi-sombra) nocturna, o el viaje por la cueva animista de un excéntrico Matto o los sinuosos recorridos por las cosas que han dejado de estar donde estaban.
¿Será que lo propio aparece en el desconocimiento de las formas naturalizadas de la vida; como un borrón, como un desliz en la densidad del aire, como una forma insatisfecha que se hace presente ante los ojos que ya no esperan nada? Conocerse es sin duda desconocerse: invertir el calcetín y encontrar otro pie igual al anterior, pero volteado.
Conocerse es no saber nada más de sí mismo y dejar que una narración alterna unida a eso que sería lo otro aparezca en nuestros ojos, en nuestras manos para cerrar cada letra con el rumor de una confesión que nadie nos exige. Conocer lo propio es hablar de lo innecesario, porque lo necesario sin duda ya está dicho.
Próximamente